Pisco es un pueblo de pescadores ubicado en la costa sudamericana del océano Pacífico, a 230 km al sur del Lima, la capital del Perú.  Durante la colonia española, se dio el nombre Pisco al puerto ubicado en este valle, desde donde se enviaba a España y otras colonias españolas una excelente bebida espirituosa local. Por eso, la aduana colonial registraba llegada del destilado desde este puerto como una “bebida espirituosa proveniente del puerto de Pisco” o simplemente “Pisco”.

En la actualidad, las regiones autorizadas para producir Pisco son los valles costeros en los departamentos de Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y los valles Locumba, Sama y Caplina en el departamento de Tacna.

El Perú, país megadiverso, presenta una gran variedad de climas, ecosistemas y recursos genéticos que dan origen a una de las culturas agrícolas más ricas del mundo. Estas bondades permiten el cultivo de diferentes tipos de vid, cuyo valor reside tanto en la cantidad de cepas de uvas pisqueras, como en las características que definen a cada una. Según el Reglamento de la Denominación de Origen, el Pisco se clasifica en tres grupos a partir de la selección de las uvas: Puro, Acholado y Mosto Verde.

Los Piscos Puros son aquellos que se elaboran con la producción de una sola cepa, como la Quebranta, cuyo sello imprime al Pisco su sabor inconfundible a
plátano, manzana, pecanas y pasas negras; la Italia, que reúne seductores aromas a lima, miel y pasas rubias; la Torontel, con sus seductores roces
de jazmín, azahar y mandarina; la Albilla, que sorprende por su fino sabor a melocotón y manzana, así como por sus toques a pecanas y vainilla.

Por su parte, los Piscos Acholados son aquellos que se elaboran con dos o más tipos de uva pisquera, provocando una maravillosa gama de aromas y sabores.

Los Mosto Verde se hacen con uvas pisqueras cuyos mostos no culminaron el proceso de fermentación, dando vida a un destilado de perfume más intenso.

Fuente: «Pisco es Peru», una publicación de PROMPERU