El ron es un destilado a base de melaza, un derivado de la producción de azúcar. Este interesante ingrediente produce un licor singular, que con su delicado sabor dulce le otorga un perfecto balance a cada trago, haciendo del ron el aliado ideal para compartir una buena bebida; ya sea puro o como base de las más exquisitas mezclas, ya sea oscuro e intenso, o claro y delicado, o incluso saborizado, disfrutar un ron de alta calidad es un placer inigualable para los verdaderos amantes de ésta joya caribeña.

El origen del ron se encuentra en el Caribe, posiblemente en la isla de Barbados, donde en las plantaciones de caña de azúcar durante el siglo XVII los esclavos descubrieron como la melaza podía fermentarse para producir alcohol, y que por medio de la destilación se lograba concentrar y purificar la bebida, dando paso a la creación del primer ron, siendo conocido como “Kill Devil”, “Rumbullion” o “Rumbustion”, y finalmente reducido a rum o ron.

El ron se elabora principalmente con melaza, subproducto del proceso del refinamiento del azúcar, el cual se genera en el momento que se cristaliza el azúcar a partir del jugo de caña. En algunos países, se utiliza simplemente el jugo de la caña de azúcar para producir el ron.

Este ingrediente base, contiene un nivel alto de azúcar, lo que facilita el proceso de fermentación, aportándole además gran parte de su sabor al destilado final, algo poco frecuente en la mayoría de las bebidas alcohólicas.

El sabor del ron también varía de acuerdo a la influencia de la levadura utilizada, ya que ésta puede ser obtenida naturalmente del ambiente, o ser inoculada desde un cultivo controlado, lo que le otorga un carácter distinguible al producto final.

Para elaborar ron, al igual que con cualquier destilado, se comienza con la mezcla del ingrediente que se va a fermentar. Se hace uso de la melaza tanto para el claro como el oscuro, pero para este último también se le adiciona los remanentes de la producción de azúcar, para crear un líquido enriquecido.

En el caso del ron oscuro, la mezcla base atrae a las esporas de levadura en el ambiente, para desarrollar de esta forma una fermentación natural, mientras que al ron claro se le agregan levaduras de cultivo para un proceso de fermentado más rápido.

El ron luego pasa a la etapa de destilado, un destilado doble en alambiques simples o un destilado continuo en alambiques de columna. El líquido claro que se obtiene debe pasar por un añejamiento, proceso fundamental para la obtención de un buen ron, donde su aroma y su color más oscuro es gracias a la madera de roble de los barriles. En algunos casos se adiciona caramelo para un color más intenso o se filtra para una tonalidad más clara.

Fuente: topdrinks.es